Muñeca de trapo
Ansiosa de volver a tus manos, pero con las costuras a medio coser, meciéndome de lado a lado, despacio, buscando caer para llamar tu atención, cuento las marcas de tus manos, guarecida en un baúl hasta que te dejen jugar conmigo. He dejado un hilo para que puedas seguirme, y deshilachándome cada vez más lejos me quedo en nada, en un camino que no vas a recorrer.
No tengo prisa, ni paciencia, no tengo tiempo, no tengo nada, sólo hilos, hilos y algodón, remendada de cicatrices. Tu decides que hacer conmigo, es la ventaja de ser el dueño. Tu decides cuando “amar”, es la ventaja de estar vivo. Yo decido ser irreverente y nunca más decir que no, y decirte que me cubras, que me llenes de vida, es la ventaja de no tener alma.
Muñeca de trapo, utilízame a tu antojo, yo mientras espero, tirada a la basura, como un trasto viejo, tu me quieres, si, pero no estamos para juegos.
(...Y cerrar los ojos... y guardar silencio)
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